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ATRAPADOS POR NUESTRAS HISTORIAS: ¿TENÉS HISTORIAS, O TUS HISTORIAS TE TIENEN?

Natalia SarroNatalia Sarro

“El universo no está hecho de átomos, sino de historias.”~ Muriel Rukeyser.

¿Alguna vez te preguntaste cuál es el invento más poderoso del ser humano?  Yo sí. Y llegué a la conclusión de que no es la rueda. Ni mucho menos se trata de los dos palitos y el fuego.

 Para mí, el elemento más poderoso inventado por el bicho humano es  y será…la capacidad de contar historias.

¿Y por qué?

1) La primera razón es la que todos conocemos. Las historias nos permiten comunicar emociones, ideas y pensamientos con alto nivel de detalle.

De hecho, yo conozco al mejor contador de historias del mundo: mi abuelo.  El nono. ¿Cómo olvidar esas tardes bajo la parra del patio, al compás del mate tibio y los relatos teñidos por el perfume de las uvas? Sus relatos iban desde aquel velorio de la tía que no entraba en el cajón, hasta aquella vez en que tuvo que escapar mientras cantaba una serenata en el balcón de su enamorada.

¿Cuánto tendrían de verdad, y cuánto de fantasía? No lo sé.

Pero lo que sí estaba claro es que ningún gesto de mi abuelo era al azar.  Cada palabra de su relato venía acompañada con la dosis justa de cejas arqueadas, pausas profundas y miradas pícaras.

Sus cuentos impactaban en mí con la misma precisión de una flecha dando justo en el blanco.

Historias como las del nono tienen vida propia. Nos viven y viven a través nuestro. Transmiten un legado. Laten. Tienen alma.

2) Pero atención señores: los cuentos también cumplen una segunda e importantísima función.

Las historias que nos contamos son atajos: nos sirven para simplificar la compleja e inabarcable realidad. Porque para poder contar(me) y contart(te) una historia, necesito seleccionar ciertos hechos y datos. Y luego, elegir un enfoque y una emocionalidad desde la cual contarla. Y esto, queramos o no, implica dejar por fuera toooodos los demás datos y perspectivas y emociones posibles.

Y aquí reside el peligro de las historias. La mayoría de las veces creemos que nuestras historias SON la realidad, olvidando el hecho de que se tratan de un RECORTE de la realidad.  Cuando no las revisamos ni las cuestionamos, dejamos de TENER historias: las historias NOS TIENEN a nosotros, empobreciendo nuestra capacidad de construir nuevas realidades y accionar hacia nuevos resultados.

Y este es el punto en que quiero detenerte, justamente para que tus historias dejen de detenerte a vos.

¿Cuáles son las historias que te estás contando una y otra vez? ¿ Qué posibilidades te abren estas historias, y cuáles te cierran?

Pensalo de este modo: ¿cuál es la historia más poderosa de todas las historias? Nuestra biografía: esa suma de mini – historias encadenadas entre sí, que otorgan sentido a ese pedacito de tiempo desde que nacemos hasta que morimos.

En otras palabras, construimos nuestra biografía a partir de una selección de HECHOS + INTERPRETACIONES DE ESOS HECHOS + EMOCIONES DERIVADAS DE ESAS INTERPRETACIONES.

Para hacértelo clarito, acá va un ejemplo de cómo nos las arreglamos desde la infancia para construir una historia basada en el miedo:

1) Hechos  (“Tuve mi primer par de zapatillas a los 5 años”. )

2) Interpretaciones de esos hechos (“En casa éramos muy pobres. La pobreza limitó y sigue limitando mis posibilidades hasta el día de hoy” .)

3) Emociones que se me disparan a partir de esas interpretaciones (“Qué desafortunado/a soy. Tengo miedo a no tener dinero otra vez. Mejor  me resguardo en un trabajo seguro y estable, para que eso no me vuelva a suceder”.)

Cuando relatamos nuestro pasado desde la tristeza por lo que no fue, el miedo o la frustración, no dejamos espacio para otras emocionalidades. Y esas emocionalidades tienen el enorme poder de limitar nuestras acciones. Así, nuestras historias nos terminan teniendo a nosotros.

Ahora bien: ¿cómo resignificar nuestras historias?

Abriéndonos a la multimirada.

Es decir, aprendiendo que podemos contarnos al menos dos cuentos: uno, que las zapatillas que no tuve arruinaron mi infancia y limitaron mis posibilidades. Pero también puedo elegir pensar que, gracias a esa dura experiencia, hoy conozco el valor del esfuerzo y el trabajo, y eso es algo que podré enseñarle a mis propios hijos.

Puedo quedarme con la verdad incuestionable de que mi despido de la empresa X fue lo peor que me pudo pasar. O bien, puedo contarme una nueva historia: que gracias a haber perdido ese trabajo, pude desarrollar nuevas habilidades y lanzarme a un emprendimiento propio, que de ninguna otra forma me hubiese animado a iniciar.

Hoy, te propongo que revises tus viejas historias de fracaso, abandono o tristeza. Y con el  maravilloso poder generador del lenguaje,  resignifiques tu historia para dejar de ser hijo de tu pasado, y convertirte en padre de tu futuro.

El riesgo de seguir siendo el mismo narrador de aquellos viejos cuentos es grande.

Como dice Jean Houston, “si seguís contándote la misma HISTORIA triste y pequeña, seguirás viviendo una y otra vez una VIDA triste y pequeña”.

_________________________________________________________

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Licenciada en Psicología. Coach de Pasión, Carrera & Creatividad. Escritora Nómada. Contacto: natalia@inspiramundo.com

Comentarios 9
  • Matias
    Publicado en

    Matias Matias

    Responder Autor

    Hola Natalia, primer comment! hace un tiempo comencé a leer algunos de tus post, me encanta como escribís, muchas gracias por permitirme abrir un poco mas mi cabeza de vez en cuando!

    En cuanto a este especialmente me gusta lo de dividir los hechos, las interpretaciones y emociones, y me imagine como en base a un mismo hecho se puede tener diferentes interpretaciones para generar las emociones que nos enriquecen.. Me gusta la pregunta ¿mis historias me tienen? y acabo de ver un video que podría llamarlo inspirador por lo que pensé que seria bueno compartir. Cuenta una historia y al final pregunta ¿vos disfrutaste tu historia?

    Saludos desde Cordoba!

    Matias.-


    • Natalia Sarro
      Publicado en

      Natalia Sarro Natalia Sarro

      Responder Autor

      Matias, muchas gracias! El video que compartiste es maravilloso. Lo publiqué en el muro de Facebook de Inspiramundo (mencionando tu nombre) para que llegue a todos nuestros lectores. La pregunta del final es poderosísima. Ojalá muchas más personas encaren su vida y sus proyectos con la liviandad, curiosidad y energia de la pareja que realizó el video.
      Bienvenido al blog, gracias por leer!
      Naty Sarro


  • Sylvia Beatrix Pereira
    Publicado en

    Sylvia Beatrix Pereira Sylvia Beatrix Pereira

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    Natalia, gostei muito do seu texto – e da inspiração na Biografia Humana!
    Somos a história que tivemos. Seremos a história que ainda vamos contar.
    Gostei muito do video sugerido pelo Matias – as imagens são lindas e a pergunta, verdadeira: Did you enjoy your history?
    Until now, yes, I did.
    Um beijo e parabéns!
    Sylvia Beatrix (São Paulo, BR)


    • Natalia Sarro
      Publicado en

      Natalia Sarro Natalia Sarro

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      Sylvia
      fue un placer haberte conocido personalmente en mi viaje a San Pablo. Aprendí mucho de nuestras charlas.
      Ojalá se repita!
      beso grande desde BsAs,
      Naty Sarro


  • vladimir
    Publicado en

    vladimir vladimir

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    Es muy cierto en la vida no se debe estar viviendo de fotografías amarillas, el pasado es simplemente eso pasado del cual se aprende y sigues, a menos que la persona tenga la costumbre de auto flagelarse o piense que es un mártir que vino a este mundo para sufrir, pues su vida será lo que él o ella deseen vivir.


    • Natalia Sarro
      Publicado en

      Natalia Sarro Natalia Sarro

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      Vladimir, coincido con vos en que nuestras vidas están enormemente determinadas por lo que deseemos que suceda en ellas. Nuestras deseos e intenciones se convierten en acciones, y nuestras acciones en resultados.
      Un abrazo y bienvenido al blog!
      Naty Sarro


  • Jonathan Modernel
    Publicado en

    Jonathan Modernel Jonathan Modernel

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    Qué buen post. Tengo que reconocer que me llamó mucho la atención la frase inicial: «El universo no está hecho de átomos, sino de historias». Como chico de ciencias primero me encendió la lamparita, pero claro, cuántas historias habrá atrás de cada átomo. Y, fuera de ello, leerlo me hizo pensar. Y ahora tengo miedo de olvidarme de alguna de mis historias 😛


    • Natalia Sarro
      Publicado en

      Natalia Sarro Natalia Sarro

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      Jonny! Qué bueno verte por acá, gracias por tu comentario.
      Cómo está todo por Germany? Qué experiencia increible estarás viviendo!
      Te engañamos con lo del átomo!
      No te preocupes por olvidarte de tus historias pasadas, lo maravilloso es vivir el ahora con intensidad y construir pa´delante.. mientras te ocupes de seguir construyendo nuevas historias (como la de soñar grande y cumplir tu proyecto de vivir en otro pais).
      Un abrazo grande,
      Naty


  • Rosana
    Publicado en

    Rosana Rosana

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    Realmente muy pero muy buen artículo… es tan necesario que «resignifiquemos» nuestras historias… cuanto bien nos hacen.